Porqué no es buena idea jugar con lo que no se comprende
En algún momento de esta semana, una periodista madrileña, Lucía El Asri, me entrevistó por teléfono, twitter y correo electrónico (así nos las gastamos los modernos) sobre una relativamente sencilla técnica de estimulación cerebral que se investiga desde hace años, y que recientemente ha entrado en la esfera de la atención pública, aunque no de la manera más recomendable.
La técnica se conoce por sus siglas en inglés: tDCS, y en internet lo han dado a llamar Brain Hacking. Lucía lo resume de manera envidiable:
Se trata de una adaptación casera de la técnica conocida como tDCS (estimulación transcraneal de corriente directa), y que consiste en aplicar – en laboratorios clínicos y de forma controlada – pequeñas descargas de electricidad en el cerebro con el objetivo de tratar determinadas patologías.
Hoy han publicado el artículo resultado de esa entrevista y de algunas otras. El artículo original de Lucía El Asri está disponible aquí.
En resúmen, que no es recomendable andar construyendo aparatos para terapias médicas en casa, así como tampoco es recomendable cocinar fármacos en la cocina.